Día de la Victoria en Donostia. 8 de Mayo de 2016. Ineludible homenaje a la memoria histórica

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La celebración del 71 aniversario de la Victoria Soviética en la Gran Guerra Patria tuvo lugar en Donosti el 8 de Mayo. Mas de 200 personas acudieron a la cita de alto valor simbólico, organizada por VESTA, la asociación de ruso-parlantes y por el Comité Euskal Herria-Donbass, quienes agradecen de antemano la participación activa de la asociación hermana «Casa de los Eslavos» de Irun y de la red Sare Antifaxista y a todos aquellos que han venido a apoyar dicho acto.

Al ritmo de cantos y de música de la época, un desfile por las céntricas calles de Donosti marcó el primer evento de dicho segundo domingo de mayo. Muchos afiliados de asociaciones integradas por gente de habla y herencia rusa y sovietica, llevaban retratos de sus abuelos y abuelas, las generaciones protagonistas de aquellos trágicos y heroicos tiempos. «Todos tuvimos un familiar tocado por la guerra» explica Larisa de la Asociación Vesta, «todos queremos reconocer el valor de nuestros abuelos, para que su sufrimiento y sacrificio no sea en vano».

El Bulevar Donostiarra se transformo después en un espacio privilegiado para escenificar un tema a la gloriosa «memoria histórica».

Una conmovedora ofrenda de flores a la memoria de tantos y tantas que participaron en la Gran Guerra Patria que están vinculadas por lazos familiares o de amistad con personas ahora residentes en Donosti y sus alrededores.

 

Un baile al ritmo de la famosa canción Katiusha, retomada musicalmente con ritmos mas modernos y bailada con brío por la valiente cuadrilla de chicas de Vesta, homenajeando a las valientes mujeres soldado del Ejercito Rojo , no dejó indiferente a nadie.

Como simpático símbolo del pase de la antorcha de la memoria histórica, unas niñas rusas interpretaron, bailando, otra clásica canción dedicada a las partisanas, cuyo valor se medía entonces por acciones detrás de las lineas enemigas.

Que la memoria histórica no sea simplemente una mirada atrás, sino un instrumento concreto para enfrentarse mejor con los retos futuros, es evidente, como lo es la importancia de un espejo retrovisor para conducir un coche.

«Ojos sin memoria miran sin ver» decía Carmen Castillo, una gran dama chilena viuda de Miguel Enriquez, asesinado a balazos por la dictadura.

Indira Ghandi, primera ministro de la India y heredera política del movimiento de independencia no violento mas famoso del mundo entendía que una Rusia fuerte era garantía de estabilidad para el movimiento de los no alineados y de los países soberanos de facto.

Si las palabras de Carmen, venidas de occidente, se sumaran con las convicciones de Indira, llegadas de oriente, cabe esperar que seremos muchos más los que desfilaremos en Donosti la próxima vez.

 Autor del articulo: Roberto Scarcia.

Y para terminar os dejo otro vídeo en el que podemos ver que el acto celebrado ha «cruzado fronteras».

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