Honor y gloria a los héroes soviéticos de mi generación.
En nuestra sociedad de consumación, marcada por un exceso de egocentrismo y como lógico corolario, por la ausencia de proyectos colectivos, siempre hesito cuando se trata de expresar sentimientos personales. Dicho brutalmente: tengo miedo de que hablar de lo que me cuenta el alma pueda acabar consolidando el narcisismo generalizado de fondo que, como el homónimo mito, está llevando nuestra civilización al suicidio. Sin embargo, en algunas raras ocasiones, puede que algo íntimo y personal pueda contribuir a una toma … +INFORMACIÓN y compartir en REDES SOCIALES