EUROVISIÓN…EUROHIPOCRESÍA.
Me gusta el Festival de Eurovisión. Sí, ya se que a mucha gente le parece un espectaculo friki, casposo, demodé y donde los países vecinos se votan entre ellos. Pero, a pesar de ello, me gusta. Tengo dos poderosas razones para decir que me encanta. Por una parte, el festival me retrotrae a mi niñez, cuando lo veíamos en familia. Todavía recuerdo el cabreo que cogió mi madre cuando, en el año 1979, la representante española, Betty Missiego, a falta … +INFORMACIÓN y compartir en REDES SOCIALES