Vivimos gracias a la Gran Revolución Socialista de Octubre

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Este año, la Gran Revolución Socialista de Octubre cumple 101 años, por lo que debemos recordar lo que Octubre nos dio. El historiador y publicista Andrey Fursov ha compartido su experta opinión:

«Si cambia solamente la parte superior de la misma clase, no es una revolución, es un golpe de estado. La Unión Soviética fue el resultado de la verdadera revolución socioeconómica. Al poder llegó una nueva clase, se creó un nuevo sistema socioeconómico y  esta es la diferencia fundamental entre la Gran Revolución Socialista de Octubre y del golpe palaciego de febrero. Febrero fue una conspiración contra la historia rusa. Fracasó por completo. Cuando los historiadores de hoy  tratan de eliminar el término de la gran Revolución de Octubre, inventando otros términos idiotas y combinando estos dos eventos, esto sugiere que el servilismo de los historiadores ante la parte del poder neoliberal y autoridades occidentales, entre los cuales muchos ex miembros del PCUS es indestructible, y cuyo nivel profesional es extremadamente bajo.
En 1917, solo hubo una Gran Revolución, y esta revolución fue socialista, como si a alguien no le gustara. Octubre fue necesario para nuestro país, porque la Rusia zarista en ese momento perdió una vez más su soberanía y se convertía cada vez más en un apéndice de las materias primas de Occidente».

“Desde finales del siglo XIX, el Imperio Ruso se perdía cada vez más en su propia política y se incorporaba en el curso de la política británica y francesa. No es una coincidencia que Stalin, al escribir a los trabajadores a principios de julio de 1917, decía que o el poder y la soberanía o que Rusia se convertiría en una colonia de los Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia. La mayor contradicción de la Rusia pre-revolucionaria fue la contradicción entre el estatus formal de una Gran Potencia y el estatus de la adición de las materias primas de Occidente. Rusia se hundía cada vez más en la dependencia financiera de Occidente y se convertía en un apéndice de sus materias primas. El sistema soviético resolvió este problema. En 1937, la Unión Soviética adquirió la autarquía militar-industrial en relación con los países capitalistas y estamos hablando no solo de la Unión Soviética, sino del sistema socialista mundial, que era una alternativa a Occidente, y ni siquiera estoy hablando del estatus de superpotencia de la URSS después de la Segunda Guerra Mundial. El sistema soviético resolvió los problemas de soberanía, que el Imperio Ruso perdió e hizo lo que el Imperio Ruso nunca hubiera podido hacer: la Unión Soviética, es decir, la RUSIA HISTÓRICA ganó la Segunda Guerra Mundial y se convirtió en una superpotencia.”

Y el estatus de una superpotencia se reflejó en todas las áreas, incluso en el sistema educativo, que se consideró justificadamente en el mejor del mundo.
“El sistema soviético desarrolló lo que se estableció en el sistema de educación clásico ruso. Por ejemplo, los noruegos,  finlandeses y los japoneses lo copian y el reconocimiento de lo poderoso que fue este sistema se testifica con un hecho muy simple: desde hace 25 años, nuestros neoliberales del gobierno están tratando de romper este sistema con el dinero del FMI. De hecho, en gran medida lo estropearon con la introducción del Examen del Estado Unificado, el sistema de Bolonia, pero al final no consiguieron romperlo, porque la base es demasiado sólida: nuestra educación, tanto escolar como superior es uno de los mayores logros del sistema soviético.”

En resumen, se puede decir que La Gran Revolución Socialista de Octubre no sólo ha convertido nuestro país en una de las superpotencias más fuertes, sino que también ha dado la oportunidad de discutir esta fecha hoy en todo el mundo, ya que sin ella todo podría haber sido diferente.

“Como resultado, surgió una sociedad de anticapitalismo sistémico. El sistema soviético, resolvió los problemas que durante siglos no pudo resolver la monarquía: fue capaz de movilizar la energía de enormes masas y las personas que vinieron del fondo se convirtieron en ingeniosos constructores e inventores, comandantes  militares, científicos, etc. Y la clave de esta remodelación fue La Gran Revolución de Octubre. La sociedad soviética es la única sociedad en la historia basada en los ideales de la justicia social. Y hoy en día vivimos gracias a la Revolución de Octubre y también a pesar de que Occidente nos arroja barro, pero no puede hacernos lo que hizo con Yugoslavia, Serbia,  Libia, Iraq…todo esto es el resultado de los logros de la sociedad Soviética, es el fundamento nuclear que se estableció en los tiempos de Stalin y Beria, por lo que vivimos, gracias al sistema soviético y a la Revolución de Octubre, que se ha convertido en un prólogo y sin el cual el sistema soviético sería imposible.”

 

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«Vivir bien es disponer de la información correcta». Capitulo 2

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“El frío viento de Este de la primavera rusa” . Segundo capitulo.

 Andrey Fursov.

La historia se ha convertido desde hace mucho tiempo en un campo de batalla no sólo de las teorías científicas, sino de los esquemas informativos, las construcciones ideológicas y los virus conceptuales (memes), en campo de la guerra psicohistórica en todos sus aspectos: informativos, conceptual y metafísico. Los ataques psicoinformativos por la identidad, por la memoria histórica están presentes ya durante mucho tiempo en el arsenal de varias fuerzas distintas del mundo moderno y se aplican activamente contra la Rusia actual, como una vez se aplicaban contra la URSS, y antes-contra el Imperio Ruso. Nos han intentado y tratan de imponer una visión ajena, una imagen extraña de nuestra historia, la cual  se presenta como defectuosa, carente de algunos estándares universales de la civilización completa, por la cual el Occidente (y su quinta columna) se refieren a sí mismo. Lo que es sorprendente es que muchos todavía se dejen a engañar a esta impostora universalidad occidental y comienzan a mirar su historia (en este caso, nuestra, rusa) con los ojos del otros. Como escribió M. Voloshin: «todavía estamos soñando con el sueño ruso  bajo nombres extraños». Al final aquellos que miren su país y su historia con los ojos del otros, tarde o temprano comienzarán a mirarlos en interés de los imponedores. Pushkin (famoso escritor ruso)  tenía razón, señalando que la historia rusa requiere su fórmula, es decir, su propia teoría, en lugar de otra, extraña vestimenta conceptual, principalmente y predominantemente anglosajóna, que se pone en la historia rusa. La conceptualización de nuestra historia de acuerdo con nuestra naturaleza y medida es una tarea no solo científica, sino también psicohistórica.

La oposición a las teorías, las interpretaciones y las evaluaciones de la historia rusa impuestas desde fuera es una de las direcciones de la guerra psicohistórica, nuestras acciones no deben ser de naturaleza defensiva; debemos escribir la historia no sólo de nuestro país, sino también de Occidente como es en realidad – el depredador capitalista, detrás de la fachada democrática de la cual se esconden los verdaderos dueños, unidos en logias, clubes y otras estructuras cerradas. La dirección igualmente importante-la oposición a los intentos del enemigo geohistórico (de clase, sistémico, de civilización, etc.) de destruir o sustituir nuestra memoria histórica, distorsionar la identidad e inculcar un complejo de inferioridad histórico, cultural – psicológico, como lo hicieron después de 1945 con los alemanes, especulando sobre la «culpa constante del pueblo alemán” ante todos – principalmente ante los judíos, «olvidando» que fueron los rusos quienes sufrieron las mayores pérdidas, incluyendo los civiles destruidos deliberadamente.

En Rusia, en las últimas dos décadas, los intentos de inculcar un complejo de la inferioridad histórico fue emprendida por los propagandistas occidentales y su «quinta columna» tratando de lograr que se arrepintiera de los «crímenes de estalinismo». El meme del «crimen de estalinismo» no solo tenía un aspecto interno, sino también externo, de política exterior. Se implementó como un intento de echar la misma culpa a la Unión Soviética de Stalin por el estallido de la Segunda Guerra Mundial, que anteriormente solo se atribuía a Hitler. La base de esta acusación fue la identificación del estalinismo y el hitlerismo, la URSS y el Tercer Reich como dos formas de totalitarismo de izquierda y de derecha y el «Pacto Ribbentrop-Molotov» se usó como evidencia histórica concreta, supuestamente, que abrió el camino a la Segunda Guerra Mundial e incluso, supuestamente, que se convirtió en su comienzo real. De hecho, el tratado soviético-alemán fue el último de una serie de tratados de las potencias europeas (Italia, Francia, Gran Bretaña) con Alemania, que se suponía debían crear las condiciones para la agresión del Tercer Reich contra la URSS, que no tenía tal acuerdo con Alemania hasta agosto de 1939. El tratado de agosto rompió la agresión en 1939 y la atrasó en dos años muy importantes para nosotros. Pero realmente el camino a la guerra la abrió la conspiración de Munich en septiembre de 1938, pero este es un tema aparte.

En el momento de la firma del Acuerdo de Munich (30 de septiembre de 1938) (De izquierda a derecha: Chamberlain, Daladier, Hitler, Mussolini y Ciano)

A menudo, en respuesta a las acusaciones de que la URSS es culpable de incitar la Segunda Guerra Mundial, no menos que Hitler, nuestra parte va por el camino de la reacción simple, es decir, la refutación de las tesis groseras de nuestros oponentes. Claramente no es suficiente. Deberíamos fijarse sobre otra cosa, en el hecho (gracias a la abundante existencia de evidencias, además escritos por los honestos y serios científicos  occidentales), que, en primer lugar, fueron los británicos y los estadounidenses quienes llevaron a Hitler al poder, creando «Hitler Incorporated», fueron los anglosajones quienes bombearon al Führer con dinero y le suministraron el potencial militar tras los acuerdos de Munich, sin el cual Hitler no podría iniciar una guerra contra la URSS; en segundo lugar, que fue Gran Bretaña tras «Munich-38» quien frustró la trama de los generales alemanes, listos para derrocar a Hitler, los británicos no podían permitirlo; en tercer lugar, que fue precisamente la posición de Gran Bretaña en mayo-junio de 1941 (negociaciones secretas con Hess y otros) lo que le dio a Hitler la impresión de que los británicos harían las paces con él en caso de su ataque a la URSS, o al menos permanecerian, de facto, neutrales, continuando con la «Guerra Extraña»: La guerra relámpago contra la URSS solo fue posible con la garantía de que los británicos no atacarían en el oeste.

En otras palabras, en mayo y junio de 1941, los británicos realizaron una operación secreta especial y diplomática similar a la que habían organizado en julio de 1914, provocando a Guillermo II a la guerra, de modo que él y, naturalmente, Alemania y los alemanes fueran encontrados culpables. Por supuesto, es formalmente se culpar él quien inició la guerra, es decir, aquel quien dejó caer la última gota en el recipiente ya lleno hasta el borde. Pero, lo que escribió sobre la Primera Guerra Mundial el francés Gustav Lebon, fue que, por supuesto, era Guillermo II el «autor» de la última gota, pero es importante para el historiador, entender quién llenó el tazón está el borde, haciéndolo desbordar. Esto se aplica no sólo a la Primera Guerra Mundial, sino también a la Segunda, y en general a todas las guerras.

Molotov firma el Pacto de no agresión entre Alemania y la Unión Soviética
(detrás de él Ribbentrop, a la derecha Stalin) (23 de agosto de 1939)

A continuación, en el orden de la lucha psicohistórica, la ofensiva contra la falsificación de la historia, discutiremos de un mecanismo de ocurrencia, o más bien la organización de las dos guerras mundiales del siglo XX. Las Guerras no fueron en absoluto accidentales, que es lo que algunos historiadores occidentales y formalmente rusos, que trabajan para sus propietarios por treinta monedas, nos están tratando de convencer. Por supuesto, seria ventajoso para los anfitriones presentar las guerras al azar, supuestamente no podrían  serlo si no fueron Alemania y/o Rusia: en 1914 – dos regímenes autoritarios; en 1939/41 – dos totalitarios. Este Esquema se derrumba de un golpe informativo elemental, por lo tanto a continuación se ofrecerá un breve análisis factográfico de la aparición de ambas guerras mundiales, un recorrido en el ámbito de la información histórica. Como dijo el padre de cibernética N.Wiener: «vivir bien es disponer de la información correcta». También se tratará del sujeto o los sujetos de la organización de las guerras mundiales, que a la vez son enemigos históricos de Rusia. De hecho, se ofrecerá la versión rusa del mundo, es decir, no solo la historia rusa, sino también la historia occidental, una visión rusa de los acontecimientos del último siglo y medio. No voy a refutar a los propagandistas occidentales de la ciencia y sus subvoces en la Federación de Rusia, la mejor respuesta es una interpretación alternativa integral, que se basa en la pregunta: “¿Cui bono? – ¿A quién beneficia?».

La distorsión, la falsificación de la historia es una poderosa arma en el campo de la guerra psicohistórica en general y la guerra informativa en particular. Materializado en forma de instituciones, estructuras educativas, sistemas de subvenciones, etc. la falsificación de la historia es uno de los elementos del gobierno global, que, como hecho y proceso, generalmente se niega por la ciencia convencional, que califica los intentos de estudiar seriamente las estructuras supranacionales de la coordinación y la gestión mundial como «la conspirologia», «la teoría de la conspiración», etc. Está claro que la ciencia que sirve al sujeto de la administración mundial debe negar el hecho de su existencia. Por lo tanto, el análisis en sí mismo de la gobernanza supranacional, sus estructuras, formas, etapas de desarrollo, métodos, etc. como realidad POLÍTICOECONOMICA significa luchar contra la falsificación de la historia. Además, significa estudiar el verdadero enemigo principal de Rusia y los rusos, que se escondía y se esconde detrás de los escaparates: «Reino Unido» y «Estados Unidos». Por último, el análisis de estas estructuras permite comprender los mecanismos reales de la historia y debilita el potencial del arma organizativa, que es utilizada por aquellos a quienes B. Dizraeli llamó «los maestros de la historia» y O.Markeev: «Dueños del juego mundial». Por lo tanto, actúa como un orgarma en las «guerras invisibles» en curso: información, redes, memoria, armas de resistencia a la gobernanza global. Este conocimiento es muy necesario para nosotros hoy, cuando comienza una nueva remodelación global, una nueva reedición de las cartas de la Historia que determinará el futuro del mundo para los próximos siglos.

Traducido por Larisa Vasenina

Capitulo anterior: http://www.euskalrus-vesta.org/2018/09/18/rusia-doscientos-anos-puesta-en-el-camino-de-la-creacion-del-gobierno-mundial/

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RUSIA: doscientos años puesta en el camino de la creación del «gobierno mundial». Capitulo 1

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Desde la Asociación rusa “VESTA” os queremos presentar una obra bajo nombre “El frío viento de Este de la primavera rusa” de un historiador ruso Andrey Fursov. Primer capitulo.

Vivimos en tiempos de guerra, por partida doble. Con la agresión de la OTAN contra Yugoslavia, o más bien contra los serbios, comenzó una guerra caliente permanente, que fue el resultado de la destrucción de la URSS: Afganistán, Iraq, Libia, Siria. Al mismo tiempo, junto con la guerra caliente se desarrolló otra forma de  guerra Fría-la guerra organizativa. Su objetivo principal es destruir las estructuras de organización de la sociedad (estructuras de gobierno), desde las estructuras sociales y financieras hasta las estructuras de conciencia y conocimiento (cognición), es decir, las estructuras de la psicosfera. Esta esfera se convierte gradualmente en el principal teatro de acción de la guerra organizativa, la cual a su vez en la psicosfera se convierte en una guerra psicohistorica.

La guerra psicoistórica tiene un efecto definido, dirigido a largo plazo en la conciencia y la subconsciencia (puntos de vista, ideales, identidad, memoria histórica, emociones, etc.) de un grupo en particular, por lo general, la élite intelectual y política de una sociedad determinada (o en esta sociedad en general) con el fin de llevar a cabo la recodificación de clase y/o civilización, imponiéndole unos objetivos, tareas, ideales, visiones del mundo, etc…ajenos como propios. El objetivo es simple: suprimir la voluntad de resistir y expropiar la sociedad en su conjunto (recursos, territorio, material humano), utilizando activamente lo que los especialistas del Club de Roma llaman «la inconsciencia de lo que está sucediendo».

En la guerra psicohistórica (guerra organizativa en la psicosfera) hay varios niveles: informativo, conceptual y metafísico (semántico). La guerra informativa en un sentido estricto son las acciones a nivel de los hechos, su falsificación, la distorsión en cierta manera. La dimensión conceptual de la guerra psicohistórica afecta, como su nombre indica claramente, en la interpretación conceptual de los hechos, es decir, se desarrolla en el ámbito de la transición de las generalizaciones empíricas a las teóricas. La guerra metafísica es un nivel superior de la guerra organizativa en la psicosfera, principalmente es la guerra de los sentidos (significados, razones); la victoria física sin la victoria metafísica, en la esfera semántica es imposible.

Un ejemplo concreto es la versión de los eventos de Katyn. El nivel de información de la acción psicohistórica: nos convencen (a través de falsificaciones factográficas burdas, que se destruyen con la formulación de preguntas elementales) de que los polacos fueron fusilados por el NKVD soviético. Luego, la transición al nivel conceptual: disparó, porque el NKVD es un elemento del «sangriento régimen de Stalin», y toda la historia de la URSS es una manifestación del totalitarismo; aquí cuelgan la imagen, el «sangriento régimen estalinista», y el concepto de «totalitarismo», y el término en sí debe empujar el objeto de esta información agresiva para igualar el «estalinismo » con el «nazismo». Debe decirse que las imágenes en la guerra psicoistórica son extremadamente importantes.

Por último, la metafísica: el totalitarismo se deriva supuestamente del paradigma de la historia rusa, de toda su experiencia, de su significado, que por lo tanto, están sujetos a cambios. Después de todo, no es de extrañar que uno de los principales demonios de los tiempos de  Gorbachev, mirando desde el otro lado del océano, dijo que la reconstrucción, perestroika, no sólo rompe la URSS y el comunismo, sino también el paradigma milenario de la historia rusa. Esta es la acción del arma orgánica, y su aplicación en la «esfera física», y antes de la «física» fue precedida por tal en la metafísica. La destrucción de las estructuras del poder y financiero-económicas de la URSS fue precedida por la destrucción de los significados y valores de la sociedad Soviética, el órgpogromo (orgderrota) de la psicosfera. Al mismo tiempo, los principales golpes fueron producidos en la factografía (descripción de los hechos), conceptos y metafísica de la historia: apuntaban contra el comunismo, pero golpeaban a Rusia y los rusos; apuntaban contra el presente y pasado cercano («estalinismo»), pero en realidad golpeaban el pasado en general, el todo conjunto civilizado histórico y por lo tanto el futuro.

El objetivo de la guerra psicohistórica es destruir la organización de la psicosfera del adversario, plantándolo en un flujo de información falsa, introduciendo sus conceptos a su personalidad en el espacio y el tiempo, privandolo de sus propios significados y valores e imponiéndole otros ajenos y destructivos que paralizan la voluntad de luchar. La dirección más importante de la guerra psicohistórica es la historia. La batalla por la historia es, de hecho, la batalla principal de orgguerra en la psicosfera, ya que socava esta ultima a la vez en varias direcciones, incluyendo golpes por la psiquica en la memoria histórica (a los eventos más importantes, a las figuras más significativas e icónicas de historia de un país determinado se echa un flujo de suciedad, por ejemplo  a nuestra Victoria en la Gran Guerra Patria, a la gloria militar, a las personas particulares, sobre todo Stalin, el esquema de «mito de Gagarin», etc.), por la identidad, por los valores tradicionales para una civilización dada.

La Gran Guerra Patria y la victoria en ella es el punto central de la historia Soviética. Es un valor incondicional, un vinculo absoluto que une a las personas no solo en Rusia, sino también en las extensiones de los pueblos exsovieticos e incluso más allá. Y es natural que sea la guerra y la victoria las que se convierten en el objetivo principal de la guerra psicohistórica. A la Gran guerra Patriótica, los detritos de la ciencia la renombran «nazi-comunista», o añaden la definición «así llamada». Otros, siguiendo al traidor Rezun (un “escritor” que vive y escribe sus “obras” en Inglaterra) tratan de demostrar que Stalin se estaba preparando para atacar a Alemania, pero Hitler lo superó por dos o tres semanas. Los terceros tratan de demostrar que la URSS tiene la misma responsabilidad en el estallido de la Segunda Guerra Mundial como el Tercer Reich, argumentando por el hecho del «pacto Ribbentrop-Molotov» (así lo prefieren llamar el tratado Soviético-Alemán de 1939). Esta es la posición de una serie de investigadores occidentales, principalmente anglo-americanos y alemanes (si en este caso se pueden llamarse investigadores; más bien se trata de propagandistas, soldados y oficiales de la orgguerra por la historia), así como sus lacayos de la “Quinta Columna» (colaboracionistas) de un cierto segmento de la ciencia en la Federación Rusa.

A menudo, los propagandistas de tales puntos de vista comienzan a discutir en detalles o, peor aún, a justificarse. Después de todo, ambos esquemas- el «plan” de Stalin para atacar primero a Hitler y, supuestamente, la responsabilidad equivalente de Alemania y la URSS por el estallido de la Segunda Guerra Mundial- se apartan de un ataque ofensivo elemental en el nivel más bajo de la guerra psicohistórica – la información, lo que permite implementar la ofensiva a nivel conceptual y metafísico.

En los próximos cinco años nos esperan una gran cantidad de fechas memorables de la historia rusa y mundial: en 2014 – 100 años desde el comienzo de la Primera Guerra Mundial; 2015 – 200 años desde el final de las guerras napoleónicas y el establecimiento del «sistema de Viena»; 2016 – 25 años desde el momento de la destrucción de la URSS; 2017 – 100 años de la Revolución de Octubre y 200 años desde el nacimiento de Marx. No cabe duda de que estas fechas y sus acontecimientos, las tendencias y personas detrás de ellas darán lugar a un mayor despliegue de la guerra psicohistórica contra Rusia. Improvisando un poco, se puede imaginar, por ejemplo, una edición de un libro dedicado al tema «Rusia: guerra mundial y revolución». El objetivo es demostrar que Rusia no ha desempeñado un papel importante en la guerra. El dinero será otorgado por fondos occidentales «científicos». 90% de los autores – son científicos occidentales, 10% – representantes de la «ciencia compradora» de la Federación Rusa, «los hijos de las subvenciones», son principalmente especialistas estrechos que no optan por la gran narrative y generalización (esto-el monopolio de los maestros-patrocinadores). Bueno, y será «santificado» todo esto por un consejo de redacción de funcionarios “titulados”, que no se molesten en aceptar premios del extranjero para proteger sus intereses en nuestra ciencia. Lo mismo se puede imaginar sobre el papel de la URSS en la Segunda Guerra Mundial.

Una de las líneas del «juego de descenso» en la evaluación del papel y el significado de la Gran Guerra Patria puede ser la oposición de la Primera Guerra Mundial como «la primera alemana» – «la segunda alemana». Los primeros síntomas de esta oposición ya aparecen. Dos guerras- dos alemanas, dos mundiales. Las dos jugaron un gran papel en la historia. A su vez en su historia, Rusia desempeñó un papel enorme y decisivo, sin importar cómo se llamaba (Imperio Ruso, URSS…). El próximo año se celebrará el siglo del comienzo de la Primera Guerra Mundial, y sobre ella se escribe mucho ya, incluso nosotros. Recuerdan a los héroes de esta guerra, el curso de las operaciones de combate, la época. La memoria histórica se restaura y eso es, por supuesto, bueno. Lo que no es bueno es otra cosa: es evidente que ha nacido una tendencia de la oposición de la Primera Guerra Mundial a la Gran Guerra Patria. Se desarrolla en el contexto de la oposición del Imperio Ruso, como algo positivo, a la Unión Soviética, como algo negativo.

Hoy se puede decir con certeza: el intento de glorificar el movimiento blanco, utilizando una variedad de «héroes» como una órgarma contra el período rojo de nuestra historia, fracasó. Es más que probable, bajo los lemas de la restauración de la «justicia histórica» sobre la Primera Guerra Mundial, que se tratará de usarla como órgarma antisoviético, al menos igualándola en importancia histórica con la Gran Guerra Patriotica.

Y será una gran mentira. Para Rusia, la historia rusa y mundial, el valor de estas dos guerras es incomparable.

En 1914, Guillermo II y los alemanes no planteaban, a diferencia de Hitler, la tarea de eliminar a los rusos de la historia-la exterminación física de una mitad de los rusos y culturalmente-psicológico – otro. Lo que estaba en juego en la Gran Guerra Patriótica era inconmensurablemente e incomparablemente más alto que en 1914 – el ser o no ser de Rusia y los rusos en general, y por lo tanto, no puede haber ninguna comparación entre las dos  guerras, con todo el respeto por la memoria de los caídos en la Primera Guerra Mundial. Además las hazañas de los soldados rusos en los campos de batallas de la Primera Guerra Mundial no eran tanto por el interés de Rusia, como por los bolsillos de los banqueros anglo-americanos y franceses, porque la autocracia de Nicolás II estaba totalmente endeudada. Eso es en primer lugar.

En segundo lugar, la primera alemana para Rusia terminó con la derrota y la desintegración del estado. De la Gran Guerra Patriótica la URSS salió no sólo como vencedora, sino como una de las dos superpotencias: en base a esta victoria la URSS duró medio siglo, incluso la Federación de Rusia existe gracias a este hecho, el cual no han logrado destruir hasta ahora.

En tercer lugar, las dos guerras son ilustraciones claras de que en un caso (Imperio ruso) teníamos una sociedad enferma, mientras que en el otro (URSS) era una sociedad sana. En cuanto que en 1915-1916 desapareció el antiguo cuerpo de oficiales, el ejército colapsó, y junto a ella, el estado autocrático. No se encontró a nadie para sustituir a los oficiales como personificadores del tipo modal del individuo (solamente es necesario un 7-8% de la población). En 1941, un cuerpo de oficiales de antes de la guerra fue derribado, colapsando el ejército y perdiendo millones de prisioneros. Pero después de unos meses, otro cuerpo de oficiales recién creado, con otro ejército derrotó a la werhmacht en Moscú, luego siguió Stalingrado, Kursk y la bandera roja sobre Reichstag. Esto se debe a que en la década de 1930 se creó el mismo tipo modal de personalidad, un hombre soviético que salió victorioso en la guerra, firmando en el Reichstag.

El tema de las diferencias fundamentales se puede continuar durante mucho tiempo, pero no vale la pena hacerlo en esta obra. Aquí tiene sentido decir otra cosa: una importante lección de la Primera Guerra Mundial.

Esa guerra fue perdida por la autocracia oligárquica y corrupta que convirtió a Rusia en un apéndice de materias primas económicamente dependiente de Occidente, con una soberanía marcadamente limitada. En la aguda situación de entonces, el «comandante” – el zar – fue derrocado por la oligarquía (constituida por los príncipes, generales y burguesía) con la ayuda de los británicos; es decir, representantes de 200-300 familias que gobernaron (como les parecía) Rusia. Objetivamente, la oligarquía jugó el papel de la «quinta columna» y la Historia, con las manos de los bolcheviques (con una parte de ellos predispuestos al imperialismo) y los militares del Estado Mayor General, la expulsaron del país. Al explicar las razones del éxito de la URSS en la Segunda Guerra Mundial, Churchill observó que, a diferencia de, por ejemplo, la propia Francia, en la URSS, en la víspera de la guerra, la «quinta columna» fue liquidada. Y con los agentes de inteligencia no se mantuvo la ceremonia, actuando «de acuerdo con las leyes en tiempos de guerra y las reglas de conducta en la zona cercana al frente».

El hecho de que este tipo de menosprecio tenga lugar, que se desarrollará y en la víspera de fechas redondas (por ejemplo, el 70 aniversario de la Victoria) será especialmente fuerte, no hay duda.

La historia de las guerras mundiales muestra: que los sistemas oligárquicos- familiares no tienen la oportunidad de vencer. Sí, ellos destronan a los «jefes principales» con la esperanza de pagar sus cabezas, para prolongar su “picnic” en la historia. En vano: van tras sus «jefes». La Primera Guerra Mundial lo ha demostrado con toda claridad, pero la gente no cambia. Esta lección de la Primera Guerra Mundial, en contraste con la lección de triunfo de la Segunda Guerra Mundial, así como la memoria sagrada de nuestros caídos en ambas guerras, debemos recordar, rindiendo homenaje a nuestros héroes de la Primera Guerra Mundial y no permitir que cualquiera pueda menospreciar la importancia de los héroes de la Gran Guerra Patria y la Victoria – NUESTRA Victoria – en ella.

La moraleja de todo lo anterior: en la guerra psicohistórica en general y en la  informativa en particular, especialmente en una esfera como la historia, es que no se debe esperar hasta que el enemigo ataque, hay que asestar el golpe primero. Necesitamos nuestras obras sobre la historia de los acontecimientos, cuyos aniversarios se acercan, sobre la historia de Rusia y, necesariamente, por la historia de Occidente, con la cual y a favor de la cual se compara a Rusia. Al mismo tiempo, en el transcurso de la comparación, hacen sobresalir lo negativo de Rusia, y luego simplemente se le atribuye algo que en la realidad no existía, y de Occidente están retocando las manchas oscuras. Aquí debe decirse que la capacidad de tabular los temas desagradables para Occidente y las páginas criminales de su historia es un rasgo  característico de la cultura occidental, incluyendo la ciencia. No se puede estar de acuerdo con el historiador Inglés D. Liven, quien en su trabajo: «Imperio: El Imperio ruso y sus oponentes» (edición inglesa – año 2000) notó que en la historia moderna comparativa y la politología prevalecen, convertida en el dogma «una extraña versión anglo-estadounidense de la auto-magnificación-autobombo (self-congratulation), escrito en una manera alemana».

Occidente, sobre todo su núcleo anglosajón, se ha convertido en su mismo,  único, histórico «YO», en una medida universal, al que se evalúan todos los demás. Los anglosajones se permiten hacer cualquier truco, como «Rey» y «Duque» en las “Aventuras de Huckleberry Finn», destacando cualquier falsificación. Nuestra tarea y deber es llevar nuestra propia línea en la psicosfera. Por lo tanto, debemos escribir no sólo nuestra historia, sino también la historia de Occidente (y Oriente, por supuesto) sin retoques. Necesitamos una ofensiva sistemática, bien verificada estratégicamente en el campo de las «batallas por la historia», (Lucien Febvre), por el pasado – sobre todo el nuestro, sino también por el extranjero. Esta es la condición necesaria para la victoria en la batalla por el futuro. A su vez, la escritura de la historia de Occidente, Rusia y el mundo en general como una condición – el imperativo de la victoria rusa en la guerra psicohistórica, requiere una interpretación teórica de la historia de Occidente, Rusia, el mundo, como sistemas. Como se aplicó a los últimos siglos, esto significa el desarrollo creativo de los problemas del capitalismo y el comunismo real (es decir, el sistema soviético). Al mismo tiempo, el análisis y la teoría del capitalismo como sistema son, ante todo, el análisis del gobierno supranacional (gobierno global), cuyo sujeto es la columna vertebral del sistema capitalista – organizado en las estructuras cerradas de la coordinación y gestión  global («LOGIAS», «CLUBES», «COMITES», etc.) que es la parte superior de la clase capitalista mundial. Esta élite gobernante, predominantemente anglosajona, busca convertir en funciones de capital todo fundamentalmente no capitalista y suprimir todo lo diferente del protestantismo. En este sentido, Rusia es el triple enemigo de estas estructuras: la experiencia Ortodoxa, la experiencia Comunista, la Gran Potencia, doscientos años puesta en el camino de la creación del «gobierno mundial».

Traducido por Larisa Vasenina

Anterior: http://www.euskalrus-vesta.org/2018/07/19/el-frio-viento-de-este-de-la-primavera-rusa/

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El frío viento de Este de la Primavera Rusa. Andrey Fursov.

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Desde la Asociación rusa “VESTA” os queremos presentar una obra bajo nombre “El frío viento de Este de la primavera rusa” de un historiador ruso Andrey Fursov.

El nombre de Andrei Ilich Fursov es ampliamente conocido en el mundo científico de Rusia y en el extranjero-hoy quizás es el historiador ruso más autoritario. Así como sociólogo y publicista. Autor de más de 400 publicaciones, incluidas diez monografías. Académico de la Academia internacional de Ciencias, Innsbruck (Austria). Director del centro de estudios rusos de la Universidad humanitaria de Moscú, director del Instituto de análisis sistémico-estratégico, Jefe del Departamento de Asia y África INION RAN, jefe del centro de metodología e información Del Instituto de conservadurismo dinámico.

En la década de 1990, predijo que, tras la muerte del socialismo, se produciría inevitablemente una transformación cardinal del capitalismo, pero  el resultado de esta transformación no surgiría un sistema más humano sino más cruel, basado en la jerarquía y la violencia.

El conocimiento profundo de los procesos históricos y los acontecimientos, la lógica irrefutable, la visión imperceptible por la coyuntura política y los sellos ideológicos, hacen que los trabajos de Fursov sean únicos. Permiten al lector ver a Rusia y su lugar y papel en la historia y la comunidad mundiales, ver la historia rusa en toda su grandeza y plenitud, purificada de capas de propaganda y clichés. Le permiten asegurarse de la ausencia de «agujeros negros» y «fracasos temporales» y entender la continuidad de los vínculos históricos y la lógica histórica del camino ruso-del Juan Terrible a Stalin y nuestros días. Permiten a entender el país y el tiempo en el cual nos toca a vivir.

Hemos traducido el quinto y el sexto capítulos de este libro y gracias al interés público nos decidamos ir traduciendo poco a poco el libro, capitulo por capitulo.

http://www.euskalrus-vesta.org/2018/04/24/rusia-y-occidente/#comment-60

http://www.euskalrus-vesta.org/2018/07/13/rusia-y-occidente-sexto-capitulo/

Andrey Fursov
El frío viento del este de la primavera rusa

Андрей Фурсов
Холодный восточный ветер русской весны

Prólogo

El tema general de este libro es Rusia a través del prisma de lo que está sucediendo en el mundo y el mundo a través del prisma ruso. El nombre de uno de los capítulos  «El viento frío del Este» –  es una metáfora tomada por mí de una historia de Sherlock Holmes de A. Conan Doyle. Para mí, es un símbolo de un viento sano, necesario para destruir la podredumbre acumulada en Rusia y en el mundo en los últimos 30-40 años. El hecho de que este viento solo pueda venir del este, no tengo ninguna duda, no hay otro lugar de su procedencia. En el ultimo capitulo de este libro estoy tratando de entender que forma del poder tomará al final este viento.

Este libro se publicó en el año del comienzo de la guerra, que se conoce como la Primera Guerra Mundial (1914-1918), aunque esto no es exacto del todo. En primer lugar, las guerras mundiales fueron revolucionarias y napoleónicas (1792-1815), y de siete años (1756-1763) –  las guerras por la hegemonía mundial entre Gran Bretaña y Francia;- la guerra mundial embrionaria fue la de los Treinta Años (1618-1648). En segundo lugar, hay cierta razón desde un punto de vista, según el cual las llamadas guerras mundiales Primera y Segunda junto con el periodo entre ellas pleno de guerras locales, constituyen la guerra de los treinta años del siglo XX. Lo principal es que hoy en día el lejano año de 1914 es como un espejo que nos refleja el año 2014 – por la gravedad de la situación, por el hecho de la ofensiva de Occidente al mundo ruso, por la situación en Ucrania que nos muestra  en vez de los alemanes a los neonazis ucranianos (eslavos)- orcos de Bandera .

La aspiración de la Alianza del Atlántico Norte de aislar a Rusia en el ámbito internacional, lo que encuentra un gran apoyo de la quinta columna en Rusia, nos recuerda una situación similar de los años 1938- 1939, cuando se aisló a la Unión Soviética, cosa que Stalin logró romper con el tratado soviético-alemán en agosto de 1939. Por supuesto, la mayoría de las analogías históricas como dijo una vez Hegel, son superficiales. Sin embargo, esto no significa que puedan ser excluidas. Los materiales de este libro, directo o indirecto fueron seleccionados en el ángulo de las comparaciones históricas. Estas últimas son especialmente importantes en aquellas situaciones que el historiador Fernand Braudel llamaba “retomar las cartas de  juegos sociales”, yo lo llamo más fácil: cartas de la Historia. Justo estamos entrando en este periodo de “juego de cartas de la historia”, cuya salida esperamos en algún momento del comienzo del siglo XXII. Y aunque no sabemos el resultado, hay que tratar de llegar al mundo en donde cada uno tomará su lugar apropiado, es decir, quien lleva a nuestro mundo de regreso y se queden en el borde de los procesos históricos.

Andrey Fursov

Дефальсифицируя историю
Скрытые субъекты мирового управления,
Россия и психоисторическая война

Defalsificando la historia.
Los asuntos ocultos de la gestión mundial,
Rusia y guerra psicohistórica

Explicación

Este trabajo está dedicado al problema del gobierno global y sus sujetos: las estructuras de   coordinación y gestión supranacional (mundial, global). Una de las formas de la gestión global es la guerra psicohistórica que se extiende a una esfera tan importante como la historia, al conocimiento y la comprensión del pasado, sin la cual es imposible conocer y comprender el presente y el futuro.

Una de las líneas de lucha por el pasado es la falsificación de historia, una de cuyas formas es la negación de la existencia de las entidades ocultas del gobierno mundial. Quien aspire a la dominación mundial hace todo lo posible para camuflar sus acciones y presentarlas como casualidades o algunos procesos masivos sistémicos que se desarrollan supuestamente por sí mismos.

Para nosotros, el análisis de los sujetos del gobierno global es particularmente importante, ya que Rusia y los rusos somos su adversario existencial. Para la destrucción, en primer lugar, de Rusia o para establecer el control sobre sus recursos y territorio, se organizaron dos guerras mundiales en el siglo XX, y de hecho se puede decir que ha sido una gran guerra entre 1914 y 1991, de la cual hasta ahora no están realizadas las conclusiones importantes. En particular, estos hechos y sus consecuencias se analizan sin tener en cuenta los intereses, objetivos y actividades de los causantes y beneficiarios principales – estructuras supranacionales, que continúan la guerra psicohistórica contra Rusia y los rusos, planeando una solución definitiva de la cuestión rusa.

Por lo tanto, es necesario delimitar los contornos principales de la versión rusa en los eventos claves mundiales de los últimos 150 años, para ver una imagen real de la lucha mundial por el poder, la información y los recursos, usando esta versión y esta imagen como un arma eficaz en la guerra psicohistórica en general y contra la falsificación de la historia en particular.

 

 

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RUSIA Y OCCIDENTE (sexto capitulo)

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El capitulo anterior: http://www.euskalrus-vesta.org/2018/04/24/rusia-y-occidente/?preview_id=811&preview_nonce=8e38686b15&post_format=standard&_thumbnail_id=-1&preview=true

Con el final de las guerras napoleónicas, Rusia se convirtió en el oponente Nº 1 de Gran Bretaña en el continente, y los británicos comenzaron a prepararse para eliminar a este competidor. En la década de 1820 se lanzó el programa «Rusophobia» –  psicohistorico (informativo) para preparar moralmente e ideológicamente a todos los europeos occidentales para participar en la  lucha británica  contra Rusia, la cual culminó en el siglo XIX con la Guerra de Crimea – la primera guerra  occidental común contra Rusia. El resultado fue una disminución de la influencia de Rusia en Europa y algún pequeño fortalecimiento de la posición de Francia de Napoleón III, pero al mismo tiempo Rusia retuvo el estado de una de las cinco grandes potencias europeas y continuó resistiendo a Gran Bretaña en Asia Central. Para cambiar esta situación, los británicos se ocuparon de la creación de un contrapeso continental contra Rusia, lo cual al mismo tiempo podría debilitar a Napoleón III, que mostraba más y más independencia. Tal contrapeso debería ser  Alemania que se unió alrededor de Prusia.

Suvorov devorando al ejército francés

 Суворов, в виде Гаргантуа, пожирает французов в Италии.

 

En los años 1870-1871, Prusia derrotó a Francia. La rápida victoria de los alemanes causó cierta sorpresa entre los contemporáneos, ya que no parecían más fuertes militarmente que los franceses. Con el tiempo, la situación se hizo evidente: la derrota de muchas maneras fue el resultado de una traición. Esta última se debió al hecho de que los «hermanos» de las logias masónicas de Gran Bretaña, Francia y Alemania se pusieron de acuerdo, y el destino del tercer imperio fue resuelto. Los británicos podrían triunfar. Y luego los alemanes les dieron una  sorpresa muy desagradable, cuya consecuencia determinó en gran medida el curso de Europa y la historia mundial durante casi ocho décadas.

Habiendo sido desmantelado los franceses, los alemanes unieron sus logias (continentales) masónicas, que estaban anteriormente de una u otra forma bajo el control de las logias británicas (insulares), en una grand superlogia: «Geheime Deutschland» («Alemania Oculta «) y, por lo tanto, no solo se salieron de su control, sino que hicieron una solicitud en un juego independiente en los procesos mundiales. Por primera vez (y, por cierto, la única vez en historia) las estructuras supranacionales anglosajonas del gobierno mundial  fueron desafiadas, cuestionadas a nivel nacional. El poder de este desafío se fortaleció por la posición nacional-política de clase dominante alemana y el crecimiento económico del Segundo Reich, mientras el pico de la hegemonía en el mundo del Reino Unido en la década de 1870 ya había pasado

“El mapa cómico de Europa» (Fred Rose, 1900)

La opinión pública británica, sin conocer el trasfondo masónico de la guerra franco-prusiana, la victoria de los alemanes, se asustó hasta tal punto que en 1871 vio la luz la historia del coronel J. Chesney «La batalla de Dorking». La trama es simple: los alemanes aterrizan en Inglaterra y comienzan la guerra.  10-15 años antes de esto, los británicos no podrían haberse imaginado esto, pero la vida cambia

Entonces, el Segundo Reich creó un sistema de dos contornos tomado por separado en un país (antes esta estructura de poder de doble contornos solo la tenían los británicos) Aunque en la “pérfida Albión» se dieron cuenta inmediatamente de esta amenaza, en la década de 1870, los británicos no estaban a la altura de Alemania, debido a que la situación en Oriente Medio, la Guerra Ruso-Turca y el Gran Juego no les permitió abordar la solución de la cuestión alemana. Mientras tanto, Alemania aumentaba su poder, fue formándose la alianza ruso-alemana, y la situación económica en Gran Bretaña no mejoraba.

En la década de 1880, dos temas estrechamente relacionados, el alemán y el ruso, pasaron a primer plano ante los líderes británicos. El crecimiento de Alemania, el «espíritu alemán» tendría que ser detenido a toda costa y los recursos rusos deberían ser controlados. Y, por supuesto, no debía permitirse la realización de la pesadilla británica – la unión continental ruso-alemana. Además, los británicos podrían detener a los alemanes solo con la ayuda de Rusia, usándola (y luego destruirla, como lo intentaron hacer en 1917-1918). Tal como señaló el notable geopolitro ruso E.A. Edrikhin-Vandam, la decisión de los británicos del problema alemana «quizás no por el combate entre Inglaterra y Alemania en el Mar del Norte, sino por una guerra en toda Europa con la indispensable participación de Rusia y siempre que este último se encomiende con al menos tres cuartas partes del peso de la guerra terrestre”. Observemos un detalle muy importante: a fines del siglo XIX la existencia del Imperio Británico y sus líderes comenzó a depender en gran medida de la destrucción de Alemania y Rusia, pero solo el conflicto entre ellos podría ser un medio de su destrucción. Muy bien atada y apretada, la cuestión ruso-alemana se convirtió en el tema central de la existencia de los británicos, y desde un cierto punto de la élite estadounidense en sus aspiraciones globalistas. Los principios imperiales y globales para una organización de un espacio no son compatibles, especialmente cuando el principio imperial está encarnado en el mismo blanco, cristiano, pero no protestante-católico sino ortodoxo, e incluso en una civilización no capitalista en su esencia-Rusia.

La solución de la cuestión alemana por parte de los británicos se basaba en la guerra europea, que de alguna manera debía provocarse, y la necesidad de crear una alianza con Rusia. Teniendo en cuenta el enfrentamiento anglo-ruso del medio siglo, ni si quiera el contrato de 1887 sobre Afganistán, concluido después del incidente de Pangejo (1885), que casi llevó a la guerra, no fue suficiente para la fundación de la nueva unión. Además, los británicos trataron de atrapar a los alemanes en un movimiento de pinzas, y para ello era necesario que Francia fuera un aliado de Gran Bretaña y Rusia. Pero el hecho es que Francia en ese momento había tensado las relaciones con Rusia y tenía más tensas aun relaciones con Gran Bretaña. Y los británicos han encontrado un movimiento fuerte: llegar a una alianza con Rusia a través de una alianza con Francia, que primero entrará en una alianza con Rusia. Este esquema a largo plazo se dividió en varios movimientos.

Al parecer, la decisión final sobre la derrota británica de Alemania se tomó no más tarde que en 1888 (los problemas económicos apretaban), y el trabajo había empezado; De cara al futuro, fue en este momento cuando un hombre de los Rothschild Cecil Rhodes comenzó a crear una organización de gestión cerrada de un tipo nuevo. Al principio fue necesario trabajar con la unión franco-rusa. Para que los franceses se movieran hacia Rusia les tuviera persuadir el Papa de Roma. Apenas quería tomar partido en este asunto, pero en aquel momento el Vaticano les debía mucho a los Rothschild. El acercamiento franco-ruso promovido también por el deterioro post-bismark de las relaciones entre Alemania y Rusia – en parte, objetivas y en parte resultado de las acciones de los agentes británicos  de influencia, estrechamente relacionados con los banqueros británicos.

Cecil John Rhodes (5 de julio de 1853 – 26 de marzo de 1902)

En los años 1892-1893 el resultado- la unión franco-rusa- fue evidente. Sin embargo, la situación del Reino Unido en el escenario mundial era lo suficientemente complicada, que Rhodes habló sobre la necesidad de crear un establecimiento anglo-estadounidense unificado y empezó la creación de nuevas estructuras supranacionales cerradas a la coordinación y la gestión global, más adecuadas que la masonería, por una parte, y la superlogia alemána y otras estructuras cerradas por la otra. Una de estas nuevas estructuras se han convertido en una sociedad bajo el título discreto «Nosotros» ( «We»), o «El Grupo» ( «The group» – todavía existe); seguido por otros, por ejemplo, Milner Society (la «Mesa Redonda»), que surgió del «Grupo» y que en algún momento se convirtió en su núcleo. Nuevas estructuras se han incorporado activamente en la obra de salvación del Reino Unido a través de la destrucción de Alemania, con su poder de dos contornos (por cierto, los alemanes también estaban en estado de alerta creando las estructuras y corporaciones de nuevo tipo) y la destrucción de Rusia.

El siguiente paso en la estrategia a largo plazo de Gran Bretaña fue empujar a Francia hacia una alianza con Albión. Para hacer esto, era necesario demostrarle a los franceses que los rusos no son tan fuertes y no hay que contar  demasiado con ellos en el enfrentamiento con Alemania. Y esto, a su vez, tuvo que realmente debilitar a Rusia, pero no en la zona europea – donde todavía es útil, sino «en el otro lado.» Por ejemplo, en el Oriente Lejano. Este problema fue resuelto con la ayuda de la guerra ruso-japonesa (1904-1905) que precedió a la conclusión del Tratado anglo-japonesa (1902), que desempeñó un papel importante en la determinación del resultado de la guerra ruso-japonesa, en la que los británicos ayudaron proactivamente a los japoneses. Del mismo modo, también “jugaron” los estadounidenses, actuando contra Rusia. Es significativo que el objetivo favorito del presidente Teodoro Roosevelt en el tiro al blanco, con quien comienza una nueva relación de Estados Unidos con el Reino Unido, era un retrato del emperador ruso Nicolás II.

Los británicos lograron su objetivo: después de la guerra entre Japón y Rusia, los franceses asustados se aliaron con Gran Bretaña. A Rusia, los agentes británicos de influencia, interrumpieron el acercamiento con los alemanes después de Bjork, también presionaron para una alianza con los británicos, que después de la guerra con Japón, y la presencia de los acuerdos ruso-franceses y anglo-franceses exteriormente parecía lógico. En 1907 se formó la Unión ruso-inglesa que entro en la historia bajo nombre “Entente” o “Consentimiento del Corazón”. Hasta cordialidad había un largo camino, el Reino Unido, de hecho, no asumió ningún compromiso, dejando a Francia y Rusia solas contra Alemania, que fue un indiscutible éxito de la diplomacia británica, o más bien, aquellas fuerzas que, detrás del escenario coordinaban su desarrollo, preparándose para una guerra a gran escala, una nueva toma de cartas de la Historia. Y sobre estas fuerzas tiene sentido decir un poco más y echar un vistazo a lo que se ha dicho anteriormente, por otro lado, y desde un ángulo diferente, y luego volver a los años 1907-1908.

Traducción (por Larisa Vasenina) del capítulo 6 del libro “El frío viento de Este de la Primavera Rusa” del historiador ruso  A.I.Fursov.

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Auténtica Cocina Rusa 17 de junio

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Amigos y camaradas!!!

Este 17 de junio, os invitamos a disfrutar la genuina Cocina Rusa.

 

Menú

Primer plato: Sopa rusa con albondigas
Segundo plato: Crepes rellenos con berza y ensaladillas
Postre: Tarta «Patata» y infusión

  • Cocina Rusa. Postre.
    Cocina Rusa. Postre.
    Tartita "Patatita"
  • Cocina Rusa. Segundo plato.
    Cocina Rusa. Segundo plato.
    Crepes con repollo
  • Cocina Rusa. Primer plato.
    Cocina Rusa. Primer plato.
    Sopa con albóndigas

 

Menú 10 €

En el Centro “Esperanza Latina” , de 13.00 hasta 16.00, calle Aizkorri, 20 bajo (Antigio)

Bien venidos y buen proveche!!!

 

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Como celebramos el pasado 9 de Mayo Día de la Victoria de la URSS sobre el fascismo

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Amigas, amigos y camaradas! Un saludo fraterno y amistoso de parte de la Asociación Vesta a todos los que os habéis reunido con nosotros en este día tan especial.

 

Gracias a quienes  han venido desde lejos y de cerca para celebrar con nosotros este Gran Día.  Gracias al partido comunista PCE-EPK, a los Asociaciones de rusohablantes de Irun «La casa de los eslavos«, de Bilbao «Rodina» y «Eslavos-vascos«, a la gente de Pamplona.

Es un día de triunfo, orgullo nacional, día de angustia y de memoria eterna! 9 de mayo fue, es y será nuestra fiesta principal! La victoria se fraguó en el frente y en la retaguardia, se obtuvo en destacamentos de guerrilleros y en la clandestinidad, con el coraje de Leningrado sitiado, el valor de los defensores de Sebastopol. El día 30 de abril del año 1945 la bandera de la Unión Soviética fue izada sobre el Reichstag por los exploradores M. Egorov y M. Kantaria. Hoy es 73 aniversarios desde que se firmó el acto final sobre la rendición incondicional de la Alemania fascista y sus fuerzas armadas ante la Unión Soviética.

Nos acompañaban el grupo”PALENKA” de Checoslovaquia Pavel, Lenka y Julio.

BIEN VENIDOS a desfrutar del nuestro concierto y pasar con nosotros la manifestacion!!!

Los niños presentan baile de los marinos «Yablochko»

 

 

Grupo «PALENKA»- «KATIUSHA» y «KALINKA-MALINKA!

 

 

MANIFESTACIÓN

 

 

 

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¿PORQUÉ CELEBRAMOS EL 9 DE MAYO?

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Durante los últimos años, la asociación Vesta viene celebrando el 9 de mayo la conmemoración del 9 de mayo, Día de la Victoria de la Unión Soviética sobre la Alemania nazi. Este año, como no podía ser menos, volveremos a realizar ese mismo evento que es un recuerdo de esa fecha tan histórica, con todo lo que conlleva.
El objeto de este breve ensayo es dar mi opinión acerca del significado de esta fecha tan emotiva, tanto para los rusos y ciudadanos de las antiguas repúblicas soviéticas, como para los rusófilos y no es mi intención dar una clase de historia; eso lo dejo para los historiadores profesionales.
Pero arrancaremos con una serie de datos de lo que supuso todo aquello:
La invasión nazi comenzó el día 22 de junio de 1941 y duró hasta el 9 de mayo de 1945. En ese tiempo, Alemania, en su momento de mayor apogeo, ocupó casi 3.200 km de frente desde las afueras de Leningrad hasta la península de Crimea. La movilización de tropas por parte del Eje (Alemania, Italia, Rumanía, Hongria y Finlandia sin olvidar la Division Azul espanola) alcanzó en el momento de la invasión casi los 4 millones de soldados. En ese tiempo, se ocuparon importantes ciudades como Brest- Litovsk, Kiev, Jarkov, Odessa, Smolensk… En los cuatro primeros meses de la Operación Barbarroja, se hicieron casi 4 millones de prisioneros soviéticos y murieron o desaparecieron más de 5. En total, entre civiles y soldados, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas perdió más de 25 millones de vidas (existen controversias acerca de esta cifra; qué más da que fueran 20 o 25 millones, la discrepancia de esos datos poco importa con la magnitud de la matanza) Sólo China se acercó a semejantes números de victimas.
Se ha convertido últimamente en una moda tratar de minimizar el impacto de la Unión Soviética en la victoria de los aliados sobre el eje, tratando de dar mayor protagonismo a las fuerzas anglosajonas (es justo reconocer que, en la guerra del Pacífico, casi todo el protagonismo se lo llevaron los norteamericanos) pero, indudablemente, tanto por la extensión del teatro de operaciones, como por la cantidad de tropas involucradas en las mismas, el mayor peso de la guerra en Europa recayó en el llamado frente oriental. Hasta el punto que casi el 80% de las tropas del eje estuvieron destinadas en dicho frente. También es cierto que los aliados contribuyeron al esfuerzo bélico soviético con la entrega de abundante material de guerra, sobre todo vía convoyes a Murmansk y Arjangelsk pero, en general, fue material secundario y el objetivo era más bien político. También es cierto que los soviéticos adelantaron de 9 días una ofensiva general desde el.Mar Baltico al Lago Balaton para salvar los Anglo-americanos en dificultad en las Ardenas. Un sacrificio soviético que debería de tomarse en cuenta, sobre todo si se tiene en cuenta de cuanto tiempo, bajo presiones Británicas, los aliados atrasaron el desembarque en Normandia.
También se habla de las políticas nazis de exterminio contra la población, pero los aliados occidentales raramente las sufrieron (excepto los judíos de dichos territorios, claro) No hubo un plan de exterminio de la población de Francia, Bélgica, Holanda, Dinamarca o Noruega. Hubo casos de matanzas indiscriminadas (Marzabotto, Oradour –sur –Glane,…) pero respondían más bien a operaciones de castigo o represalias, llevadas a cabo, casi siempre por miembros de las waffen SS. Y cuando se capturaban miembros de la resistencia en esas zonas, generalmente se les torturaba y asesinaba dentro de las prisiones o campos de internamiento. En el caso del frente oriental, todo era distinto. El objetivo fundamental de las campañas de invasión era, lisa y llanamente el exterminio de la raza eslava, los untermenschen (infra hombres). Se organizaban matanzas y deportaciones sistemáticas de elementos de razas indeseables (eslavos, judíos, gitanos) Sirva como ejemplo que en Belarus, en tres años de ocupación, unas 600 aldeas fueron destruidas y sus habitantes asesinados. En total, casi 2 millones y cuarto de personas fueron exterminadas por los Eintzagruppen de las SS. Ni siquiera escapaban a la brutalidad los prisioneros de guerra. A los franceses, ingleses, canadienses y norteamericanos que fueron hechos prisioneros, se les confinó en campos con un régimen severo, pero dentro de las directrices que marcaba la Convención de Ginebra. Nada de eso sucedió con los casi 5 millones de soldados soviéticos capturados. Aproximadamente 3,8 millones de ellos murieron bajo la custodia de la Alemania nazi. Se distribuyeron ordenes de fusilar ipso facto a los comisarios y mandos políticos capturados y más tarde, a los prisioneros de guerra (algunos mandos alemanes se sintieron tan horrorizados que se negaron a cumplir dichas ordenes: como los mariscales Von Bock y Von Manstein y el general Guderian) Y, naturalmente, a los partisanos apresados se les ejecutaba públicamente para que sirvieran de escarmiento. Las ciudades inglesas fueron bombardeadas por la Luftwaffe, pero se debía más a consideraciones tácticas que a una política de exterminio. Los nazis no dudaron, bajo el pretexto de capturar una ciudad como Leningrad intacta en la medida de lo que fuera posible, en sitiarla durante casi tres años. El resultado es que casi un millón de sus habitantes pereció de hambre y frío. La Unión soviética sufrió una devastación, no solo humana sino también un expolio de cuantos objetos de valor se encontraban los invasores nazis (ciertamente también ocurrió en occidente, pero casi al final de la guerra, exceptuando, una vez más, los bienes de los judíos)
No hay duda que el objetivo de la Operación Barbarroja consistía en hacer realidad los pensamientos plasmados por Adolf Hitler en su libro Mein Kampf. Así pues, en el citado opúsculo, ya se hablaba del Lebensraum o espacio vital, que se entendía como los territorios del este de Europa, que debían ser colonizados por elementos de la raza superior, la aria. Eso se haría, claro está, expulsando o exterminando a su legítimos dueños y convirtiendo en esclavos a los pocos supervivientes.
«Los alemanes tienen el derecho moral de adquirir territorios ajenos gracias a los cuales se espera atender al crecimiento de la población.» (A. Hitler, Mein Kampf, 1925)
Del resultado de esa política pueden dar fe los datos expuestos anteriormente (se puede profundizar más: no hay más que leer la abundante literatura al respecto o consultar la wikipedia)
Estos son los datos. Y el motivo por el cual, todos los años desde 1945, millones de personas de las antiguas repúblicas soviéticas celebran ese día. Un día de homenaje a nuestros abuelos y familiares que, con el enorme sacrificio de sus vidas, contribuyeron a derrotar una ideología cuyo propósito consistía en esclavizar y matar a sus semejantes. Que contribuyeron a liberar a Europa y al mundo de la barbarie nazi. Por eso debemos recordarles con cariño y agradecimiento, porque gracias a ellos, estamos vivos. Por eso, aquí, en Donostia, en un lugar tan alejado de aquel escenario, rendimos nuestro pequeño y modesto homenaje a nuestros héroes, pero con toda la emoción de nuestros corazones. Por eso, gritamos con todas nuestras fuerzas,

СЛАВА НАШИХ ГЕРОЕВ! ¡GLORIA A NUESTROS HÉROES!.

P.D: Aunque celebramos la Victoria del Pueblo Soviético, quiero hacer extensivo nuestro homenaje a todos los soldados de todos los países que, poco o mucho, lucharon en esa guerra de liberación del mundo.

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Maiatzak 9 Garaipenaren EGUNA SSEBren – URSS Alemania nazia garaitu zuen

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Kide ta lagunak!

VESTA-BECTA elkarteak ohore haundiz gonbidatu nahi zaituztegu gure harrotasun egun haundiena gurekin ospatzera, nazi Alemania eta bere aliatuen aurrean SSEEk (URSSek) lortutako Garaipenaren Eguna, hau da, Maiatzaren 9. Donostiako Boulevardean 18:00etan izango da.

18:00etan “PALENKA” taldearen kontzertua gozatuko dugu, eta beraiekin batera “Armada gorria”ren garaiko abestiak elkarrekin abestuko dugu.

19:00etan faszismoaren aurkako gaitzespena erakutsi nahi duen guztiei gure “Hilezin Erregimendua”rekin bat egitera dei egiten diegu, historia eta oroimena mantentzekotan eta errebantxa saiestekotan. Bigarrren Guda Mundialean hildako senide eta lagunen erretratoak eramanez, 2012an Tomsk hiri errusiarran agertu zen lehen aldiz “Hilezin Erregimendua”, eta hortik aurrera Errusia eta mundoko hainbat hiritan zehar zabaldu zen ekintza hau.

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9 de Mayo Día de Victoria de la URSS sobre la Alemania nazi y los países del eje

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Estimados compañeros!

Desde la Asociación VESTA tenemos el honor de invitaros a todos, el día 9 de Mayo, a las 18.00 en el Boulevard, Donosti, para festejar este día más sagrado para nosotros, el Día de la Victoria de la URSS sobre la Alemania nazi y sus aliados.

A las 18.00 os esperamos para disfrutar del concierto del grupo “PALENKA” y cantar juntos las canciones de la época del “Ejército Rojo”.

A las 19.00 convocamos a las personas que quieran mostrar su rechazo al fascismo, personas dispuestas a defender la historia y demonstrar que aun existen las fuerzas que no permitirán ni el olvido, ni el revanchismo, para unirse a nuestro “Regimiento Inmortal” (la primera marcha del Regimiento Inmortal se realizó en la ciudad rusa de Tomsk en 2012, la idea se extendió por más ciudades de Rusia y del mundo), llevando los retratos de familiares y conocidos que lucharon en la Segunda Guerra Mundial.

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